Microsoft acaba de confirmar un cambio profundo en su estrategia de certificación para Power Platform. No estamos ante un simple ajuste de catálogo. Estamos ante una redefinición clara de qué capacidades considera hoy Microsoft estratégicas dentro de este ecosistema.
Las retiradas anunciadas para 2026 afectan directamente al núcleo tradicional de Power Platform. La PL-600 de Solution Architect Expert, la PL-200 de Functional Consultant Associate y la PL-500 de Power Automate RPA Developer Associate dejan de formar parte del camino de certificación tal y como lo conocíamos. Y eso no es casualidad.
Es la señal más evidente de que Microsoft ya no está priorizando únicamente perfiles centrados en configuración, automatización clásica o diseño funcional de soluciones. Está desplazando el foco hacia otro sitio: la construcción de soluciones basadas en agentes de IA.
Por qué este cambio es importante ahora
Durante años, el valor en Power Platform estuvo muy ligado a la capacidad de modelar procesos, construir apps de negocio, automatizar tareas con Power Automate y articular soluciones sobre Dataverse. Todo eso sigue siendo importante. Pero ya no basta.
El mercado está evolucionando hacia escenarios donde la automatización no se limita a ejecutar un flujo disparado por un evento, sino que incorpora agentes capaces de interpretar contexto, decidir, actuar y coordinar procesos completos con un nivel de autonomía mucho mayor. Y en ese nuevo escenario, Power Platform deja de ser solo una suite low-code para convertirse en una plataforma de construcción de soluciones inteligentes sobre Copilot Studio, Dataverse y el ecosistema de agentes de Microsoft.
Microsoft ha decidido alinear sus certificaciones con ese cambio. Las credenciales que se retiran siguen reflejando conocimientos válidos, pero responden a una etapa anterior del producto. Las nuevas certificaciones ya no miden solo si sabes implementar una solución. Miden si sabes diseñar, construir y gobernar soluciones donde la IA agentic forma parte del núcleo.
Qué desaparece en Power Platform
Dentro de Power Platform, las retiradas más relevantes son tres. La PL-600, orientada al rol de Solution Architect. La PL-200, asociada al perfil funcional. Y la PL-500, centrada en RPA con Power Automate.
Esto no significa que quienes ya tienen estas certificaciones las pierdan. Siguen siendo válidas y verificables. Pero sí significa algo muy concreto: dejan de poder renovarse o presentarse una vez lleguen sus fechas de retirada. Y también significa que Microsoft ya no las está señalando como la referencia principal para el futuro del ecosistema.
No hay una migración automática al nuevo portfolio. Quien quiera posicionarse en la nueva etapa tendrá que hacerlo mediante nuevas certificaciones, con nuevas habilidades y, sobre todo, con una nueva lógica de solución.
Qué está ocupando su lugar
Aquí es donde el movimiento se vuelve realmente interesante. Porque el nuevo foco de Microsoft en Power Platform no gira solo alrededor de arquitecturas más amplias o más técnicas. Gira, sobre todo, alrededor de la construcción de agentes.
La AB-100 pasa a ocupar el espacio más cercano al antiguo perfil de Solution Architect, con un enfoque mucho más orientado a soluciones AI-first. Pero no es la única pieza importante del nuevo modelo.
La AB-410, Intelligent Applications Builder Associate, es especialmente significativa porque permite entender muy bien cómo está evolucionando el antiguo perfil de Power Platform Functional Consultant. No estamos ante un simple cambio de nombre respecto a la PL-200. Lo que aparece ahora es un perfil más orientado a construir aplicaciones inteligentes, con una lógica mucho más cercana a escenarios donde la IA deja de ser una capa añadida y empieza a formar parte del propio diseño de la solución.
La AB-410 actúa como puente entre la Power Platform que conocíamos y la Power Platform que Microsoft quiere impulsar a partir de ahora. Marca la evolución desde un enfoque más funcional y de configuración hacia otro mucho más orientado a soluciones inteligentes, contexto de negocio e integración nativa de capacidades de IA.
Y, junto a ella, la certificación que probablemente mejor representa el cambio de fondo en Power Platform es la AB-620. La AB-620, AI Agent Builder Associate, disponible en beta desde abril de 2026, no es una certificación más dentro del catálogo. Es, probablemente, la pieza más reveladora de toda esta transición. Porque pone nombre y estructura formal a un perfil que hasta ahora estaba emergiendo en proyectos reales, pero todavía no tenía un reconocimiento claro dentro del modelo oficial de Microsoft: el profesional capaz de construir agentes en producción con Copilot Studio.
Por qué la AB-620 tiene tanto peso
La relevancia de la AB-620 no está solo en su novedad. Está en lo que representa. Microsoft está diciendo de forma explícita que construir agentes ya no es una especialización periférica ni una extensión experimental del low-code. Es una competencia central dentro de Power Platform.
Hasta ahora, buena parte del discurso alrededor de Power Platform seguía muy vinculado a apps, flujos, formularios, automatización de tareas y desarrollo ciudadano. La AB-620 desplaza esa conversación hacia otro nivel. Habla de diseñar agentes útiles, conectados con datos reales, integrados con procesos de negocio, gobernados correctamente y preparados para operar en escenarios productivos.
No se trata de crear una demo atractiva en Copilot Studio. Se trata de entender cómo un agente encaja en una arquitectura empresarial, cómo se conecta con Dataverse, cómo actúa dentro de un proceso, cómo escala, cómo se controla y cómo se convierte en una pieza operativa real dentro de la organización.
Ese matiz es clave. Porque la AB-620 no apunta al uso superficial de IA dentro de Power Platform. Apunta a la industrialización de agentes dentro del entorno Microsoft.
Qué tipo de perfil está definiendo la AB-620
La AB-620 parece pensada para un perfil que mezcla varias capacidades que antes estaban más separadas. Tiene parte de builder, parte de desarrollador, parte de arquitecto y parte de diseñador de procesos. Exige comprender la plataforma, pero también pensar en términos de comportamiento autónomo, orquestación, contexto, integración y gobierno.
Eso la convierte en una certificación especialmente relevante para quienes vienen de Power Platform y quieren evolucionar sin salir del ecosistema. Ya no se trata solo de saber construir una app o automatizar una secuencia. Se trata de saber diseñar una solución donde un agente participa activamente en la ejecución del negocio.
Y por eso tiene tanto valor estratégico. Porque responde exactamente a la dirección en la que se están moviendo los proyectos más avanzados.
Qué significa esto para quienes vienen de PL-200, PL-600 o PL-500
Para quienes venían de la PL-200, la transición natural ya no consiste únicamente en seguir profundizando en el enfoque funcional clásico. Aquí es donde la AB-410 cobra un papel especialmente importante. Porque no solo sustituye un recorrido anterior, sino que redefine el tipo de perfil que Microsoft espera encontrar en este espacio.
La evolución desde PL-200 hacia AB-410 refleja muy bien el cambio de filosofía del portfolio; menos peso en la lógica puramente funcional y más foco en la capacidad de construir aplicaciones inteligentes, conectadas con datos, procesos y capacidades de IA desde el diseño mismo de la solución.
Y, a partir de ahí, la AB-620 aparece como el siguiente gran salto para quienes quieran ir más allá del enfoque funcional evolucionado y entrar de lleno en escenarios reales de agentes. En ese sentido, ambas certificaciones no compiten entre sí, sino que ayudan a leer dos niveles distintos de evolución dentro de Power Platform: la AB-410 como transformación del perfil funcional tradicional y la AB-620 como consolidación del nuevo perfil orientado a agentes.
Para quienes venían de la PL-600, el cambio también es claro. La arquitectura ya no puede limitarse al diseño de componentes, integraciones y capas funcionales tradicionales. Hoy la arquitectura en Power Platform empieza a exigir una visión donde los agentes forman parte del sistema. En ese contexto, la AB-100 marca una evolución lógica, pero la AB-620 introduce una dimensión crítica: entender cómo se construyen esos agentes que luego la arquitectura debe sostener, integrar y gobernar.
Y para quienes estaban especializados en PL-500, el mensaje quizá sea todavía más contundente. La automatización basada en RPA ya no ocupa el mismo lugar simbólico que antes dentro del portfolio. Microsoft no plantea un reemplazo directo. Lo que plantea es otra dirección: menos foco en automatización robótica como fin en sí mismo y más foco en automatización inteligente basada en agentes capaces de actuar con más contexto y más autonomía.
Lo que esto está diciendonos sobre el futuro de Power Platform
La lectura de fondo es bastante clara. Microsoft está reposicionando Power Platform como una plataforma clave para construir soluciones agentic de negocio. No solo como entorno low-code. No solo como capa de productividad. No solo como herramienta de automatización. Sino como un espacio donde los agentes se diseñan, se conectan a datos corporativos, se integran con procesos y operan de manera real dentro de la organización.
La AB-620 condensa muy bien ese cambio de visión. Porque pone el foco justo donde ahora se está desplazando el valor: en la capacidad de llevar agentes desde el concepto hasta producción.
Eso va a influir tanto en el mercado como en la forma en la que los equipos deberían plantear su evolución. Durante los próximos meses, cada vez va a importar menos haber trabajado solo con automatización tradicional y cada vez va a importar más haber participado en proyectos donde los agentes resuelven tareas de negocio reales.
Lo que estamos viendo desde Raona
En Raona llevamos tiempo trabajando precisamente en esa dirección. No desde el plano teórico, sino desde proyectos reales donde Power Platform y Copilot Studio ya se están utilizando para construir agentes que automatizan procesos completos, operan con contexto de negocio y reducen la necesidad de intervención humana en tareas que antes requerían supervisión constante.
Lo relevante aquí no es solo la tecnología. Es el cambio de enfoque. Cuando trabajas con este tipo de soluciones, entiendes rápido que ya no basta con pensar en términos de flujo, pantalla o integración puntual. Hay que repensar la arquitectura desde el principio. Hay que decidir cómo se comporta el agente, qué datos utiliza, qué decisiones puede tomar, cómo se supervisa y cómo encaja dentro de una operación real.
Por eso el peso que Microsoft está dando ahora a la AB-620 tiene tanto sentido. Porque certifica precisamente las capacidades que están empezando a marcar la diferencia en los proyectos más avanzados del ecosistema.
Qué deberían preguntarse ahora los profesionales de Power Platform
La pregunta ya no es solo qué certificación conviene sacar. La pregunta importante es qué experiencia estás acumulando en torno a agentes construidos sobre Power Platform.
Porque cuando el mercado empiece a pedir este perfil con más claridad, lo que va a diferenciar de verdad a los profesionales no será solo haber aprobado la AB-620. Será haber trabajado ya con los conceptos que la certificación representa: agentes en Copilot Studio, integración con Dataverse, automatización inteligente, gobierno, diseño de comportamiento y despliegue en escenarios reales.
Microsoft no está cambiando solo una serie de exámenes. Está marcando qué espera del profesional de Power Platform en los próximos años. Y dentro de ese mensaje, la AB-620 ocupa un lugar central. No como una certificación complementaria, sino como uno de los mejores indicadores de hacia dónde se está moviendo realmente la plataforma.
Si trabajas en Power Platform, conviene tomárselo muy en serio.


